Inicio/Día a día

Lo que te come
la mañana
y no es tu negocio.

Buscar un albarán. Repetir un presupuesto. Juntar los papeles del mes. Perseguir a quien no paga. Recordar que había que renovar algo. Ninguna de esas cosas es por lo que montaste tu empresa, y todas se comen tu tiempo bueno.

Las áreas

Qué te quitamos de encima, en concreto.

Nada de «acompañamiento» ni de «soporte integral». Esto es la lista de lo que deja de hacerse a mano, con quién queda encargado de cada cosa.

ÁREA 01 · CIRCUITO COMERCIAL

Del presupuesto al cobro

El recorrido completo de una venta, sin que nadie copie nada de un sitio a otro. Es donde más horas hay escondidas y donde antes se nota.

  • Presupuestos con tus precios, tus condiciones y tu imagen
  • Pedidos, albaranes y partes desde el móvil, sin pasar a limpio
  • Facturación recurrente y renovaciones que no se olvidan
  • Cobros vencidos reclamados solos, con tu tono
  • Compras: qué pediste, qué llegó y qué te están facturando

ÁREA 02 · EL PUENTE CON TU ASESORÍA

Que le llegue todo, ordenado y a tiempo

Tu asesor no tarda porque quiera: tarda porque le llega un montón de papeles sueltos. Aquí es donde más se nota que hablamos su idioma.

  • Recogida automática de facturas, tickets y justificantes
  • Clasificación, cuadre y detección de lo que falta
  • La carpeta del mes con su índice y su resumen de cifras
  • Lo dudoso apartado y consultado, no colado
  • Trato directo con tu asesoría para que tú no seas el mensajero

ÁREA 03 · CUMPLIMIENTO

Lo que no da la cara hasta que falla

No hacemos mercantil ni societario. Sí nos ocupamos de lo que casi nadie mira hasta que llega una inspección, un cliente grande o un problema.

  • Protección de datos: registro de actividades de tratamiento
  • Contratos de encargado con quien maneja datos tuyos
  • Textos legales, consentimientos y avisos de tu web y tus formularios
  • Los contratos que tu actividad obliga a tener y suelen faltar
  • Quién puede ver qué dentro de tu propia empresa

ÁREA 04 · PERSONAS Y AYUDAS

Que el equipo sepa y que no dejes dinero encima de la mesa

Un proceso nuevo que nadie entiende dura tres semanas. Y una ayuda que existe pero nadie mira es dinero que se queda ahí.

  • Formación al equipo por puesto, no por módulo
  • Cultura de empresa: por qué se hace así, no solo cómo
  • Búsqueda de las ayudas vivas en tu sector y tu comunidad
  • Valoración honesta: si no te compensa, te lo decimos
  • Preparación de lo que hay que tener listo para pedirlas

Sobre las ayudas: no tramitamos expedientes ni gestionamos formación bonificada. Lo que hacemos es buscar qué hay disponible para tu actividad, echar el número de si de verdad te sale a cuenta —muchas no— y dejarte la documentación preparada para quien la presente.

Lo que viene

VERI*FACTU no es un trámite. Es tu forma de facturar.

Mucha gente lo está tratando como si fuera un modelo más que presenta el asesor. No lo es: afecta al programa con el que emites las facturas, y por tanto a tu operativa diaria. Ahí es donde entramos nosotros.

Que miremos cómo te afecta

La preguntaLo que miramos
¿Me afecta?Depende de tu forma jurídica, de tu volumen y de si ya estás en otro sistema de suministro de información. No a todo el mundo le aplica igual, ni a la vez.
¿Mi programa está preparado?Se comprueba con el fabricante y, sobre todo, con la versión que tú tienes instalada. Tener el programa no es tenerlo actualizado.
¿Y si facturo con Excel o a mano?Es el caso que más trabajo tiene por delante y el que más se está retrasando. Cuanto antes se mire, más barato sale.
¿Qué cambia en el día a día?Cómo se emite, cómo se anula y qué ya no se puede rehacer. Eso hay que explicárselo a quien factura, no al gerente.
¿Quién responde?Tú, como obligado. Tu asesor te dice qué obligación tienes; nosotros nos ocupamos de que tu herramienta la cumpla.

Si vas solo

Autónomo: tú eres producción, comercial y administración.

Y las tres a la vez. La administración siempre pierde, porque no factura — hasta que se convierte en un problema. Estas son las cinco cosas que resolvemos y que casi nunca te ofrece nadie porque «eres pequeño».

La guantera llena de tickets

El clásico

Los fotografías cuando los pagas y se acabó. Se leen, se clasifican y llegan a tu asesoría cuadrados, con lo que falta señalado antes de que sea tarde.

Presupuestar por la noche

Lo que espanta clientes

Una plantilla con tus precios y tus condiciones. Dos minutos y sale con tu imagen. El que presupuesta el mismo día se lleva el trabajo; el que tarda una semana, no.

Reclamar sin quedar mal

Lo que nadie quiere hacer

Los avisos salen solos, con el tono que tú elijas y respetando a quien tiene una incidencia abierta. Tú solo apareces cuando hace falta hablar de verdad.

No saber si un trabajo deja dinero

Lo que más caro sale

Horas, materiales y desplazamientos imputados donde tocan. Al cerrar el trabajo sabes si has ganado, y eso cambia el precio del siguiente.

Estar al día sin dedicarle domingos

Lo que se deja para nunca

Protección de datos, textos de la web, contratos con quien te maneja información. Se hace una vez, se deja hecho y se revisa cuando cambia algo.

Preguntas

Lo que se pregunta siempre.

No. Al revés: tu asesoría trabaja mejor con nosotros delante, porque le llega la información completa y a tiempo en vez de una carpeta de papeles el día 18. No competimos con ella y no queremos su trabajo.

De hecho, la conversación más frecuente que tenemos es con el propio asesor, no con el cliente. Hablamos su mismo idioma y eso ahorra mucho ida y vuelta.

No tiene que cambiar nada. Le seguimos mandando lo que él ya pide, en el formato que él ya usa; lo único distinto es que llega ordenado y sin faltar la mitad. Casi siempre acaba pidiendo más de lo mismo.

Al contrario. Cuando no hay departamento de administración, todo eso lo hace quien también produce y vende — o sea, tú. Es donde una hora recuperada vale más.

Lo que sí es verdad es que con poco volumen no compensa automatizarlo todo. Se empieza por una o dos cosas, se mide, y ya se verá. En el diagnóstico te decimos cuáles y cuáles no.

Buscamos, sí. Tramitamos, no. Miramos qué convocatorias vivas hay para tu actividad y tu comunidad, y sobre todo echamos el número de si te compensan: hay ayudas que obligan a mantener plantilla, a adelantar el dinero o a justificar durante años, y no siempre salen a cuenta.

Si la respuesta es que sí, te dejamos preparado lo que hay que aportar y quien la presenta la presenta. Tampoco gestionamos formación bonificada.

Siguiente paso

Cuéntanos qué hiciste ayer que no era tu trabajo.

Con eso ya se ve por dónde empezar. Veinte minutos, sin compromiso y sin propuesta de cuarenta páginas al día siguiente.